Hola:

Sabes...estos días he pensado mucho en ti, en todo el tiempo que tengo de concerte y para ser precisos llevamos un año saliendo, lo recuerdo bien, fue a principios de mayo cuando recibí una llamada tuya preguntandome sobre unos materiales digitales que enviamos en mi empresa, me pasaste tu dirección de correo y de inmediato de ti de alta en mi messenger, me pareció interesante el trabajo que hacías.

Fue aquel 17 de mayo cuando por fin conocí tu cara, tu cuerpo, estabas nervioso de platicar conmigo, ahora después de mucho tiempo lo entiendo, porque ya que te conozco un poco más sé que evitas la mirada cuando estas enojado o nervioso. Días después me confesaste lo mucho que te gustaba y lo bella que era, te he de decir que para mi no eras aquel chico atractivo que me gustaba, pero adoro los textos que escribes, los sentimientos que transmites y esa forma desenfrenada pero a la vez responsable en la que vives tu vida, porque así eres tu y no dudas ni un instante en demostralo. Yo tenía novio y sin importarte me buscaste, me llamaste, te encantaba verme y robarme alguno que otro beso cuando decidías acompañarme hasta la esquina de mi casa en esas citas relampago a escondidas...puedo decir que robaste mi corazón....porque simplemente me encantas..

Empecé a quererte rompiendo aquel pequeño trato en donde asegurabas que no eramos nada, simplemente tu y yo, ý así lo acepté....tengo muy grabada aquella cita en donde me llevaste a cenar frente a la magestuosa ciudad de noche, tus brazos rodeando mi cuerpo, tus besos apasionados con sabor a margarita....el zócalo iluminado y mismo que fue testigo de tu desnudez hace apenas unos días, eramos una pareja de enamorados, habías cumplido aquel sueño, aquel anhelo oculto que había deseado hacía ya algunos años.

Sabes, aun conservo ese mail que me mandaste la primera vez que me pediste estar asolas contigo, no estaba segura y bastante nerviosa, pagaste aquel hotel caro con jacuzzi el cual sólo fue testigo de tu frustración y mi negativa de estar contigo...después una comida en un restaurante argentino en las calles de reforma acompañada de unas copas de vino tinto.